1º etapa  

Roncesvalles -  Saint jean pied de port -  29 km -  5-8-2007

LLegamos a Roncesvalles en taxi, desde pamplona en donde habíamos dejado un coche de alquiler ,porque tiene cojones que los domingos no halla transporte público desde pamplona a ningún pueblo de la zona, preparamos las bicis y nos vamos a comer en nuestro primer día de camino, hay que empezar con fuerzas nos comemos un cordero al chilindrón y a la ataque,  visitamos la iglesia  para empezar bien el camino, no nos quedamos a la misa del pelegrino por que es demasiado pronto y además ya estamos bendecidos en nuestro anterior camino

Como hasta hoy, queremos hacer el camino por el mismo sitio por dónde van los pelegrinos a pie, no el de la bicicleta, aunque no hagamos muchos km no tenemos prisa queremos vivir el camino tal y como es además Santiago nos espera no nos ha dado fecha de llegada.

El camino es impresionante lo primero que tenemos son 4 km de subida en el que el ultimo km es casi una pared un 25% de subida ,¡la leche¡ nos encontramos con un pelegrino que nos dice en otras palabras que se nos va la pinza ¡ tiene razón ¡intentan  bajar unos chavales con sus bicis, pero el suelo está en muy  mal estado y la pendiente es demasiado, se retiran, y bajan por la carretera.


Los paisajes se salen, son impresionantes, la verdad es que no conseguimos ver ni un valle, en cambio tenemos mares de nubes entre las montañas, no paramos de hacer fotos ,mires para donde mires, la lástima es que por muy  buena que sea la foto es imposible inmortalizar esos momentos,  entramos a saint jean pied de port  sobre las 9.30 de la noche por la puerta de España.

Llegamos al albergue y nos reciben muy  bien,  hay un chaval que va con un perro y como no les dejan meterse en los albergues va con tienda de campaña, ya no hay sitio para dormir y nos llevan a un colegio donde tienen unas camas, le digo a la señora que tenemos que comer y me dice que imposible que en Francia a las 10 de la noche ni de coña, le sigo diciendo que tengo que comer como sea, la señora sigue diciendo que no, le repito que tengo que comer aunque sea un cacho de pan, me dice: cuando llegamos al colegio que me fuera con ella y que me daría pan y una lata de pate, me voy con ella y en el camino me encuentro con un bar que todavía está abierto, le pregunto y me dicen que si que me dan  de cenar, con un poquito de prisa y lo que tienen en ese momento, pero bueno el apaño lo hacemos nos acompaña un italiano llamado Samuel ,mientras cenamos empezó a llover y cuándo acampo un poco nos fuimos para el colegio,  joder nuestra habitación  estaba asquerosa, no hay otra palabra no pegamos ojo en toda la noche de lo asqueroso que estaba, el sitio más sucio en el que e estado, fui jilipollas debería haber montado mi tienda y dormir tranquilo

  comentario

escrito por juanjo

Llegamos a Roncesvalles sobre la una del mediodía, después de pasar un ameno viaje con “pachi” el taxista, que¡ como no¡,  contando batallitas con  tito Juan de taxis por aquí, bingueras por allá, sudacas ¡que no¡ etc., etc.…. Bien, la verdad que fue muy entretenido; visitamos la oficina de turismo para pedir información del camino que queríamos hacer, y la informante que nos atendió ya mostraba extrañeza por lo que le pedíamos, no entendía por que, queríamos hacer el camino hacia atrás y menos que fuéramos por el camino de tierra sin coger el asfalto; no lo dijo pero estoy seguro que lo pensó- ¡vaya par de jili….¡.
  Después de la” turissofiss”: a comer. El restaurante donde  tres años atrás cenamos con muy buen recuerdo, seguía allí y como no nos gusta experimentar pues  ¡ale¡ a comer, en el restaurante tuvimos nuestra primera experiencia “extrasensorial”, allí conocimos al que  yo llamo“EL SUPERVASCO COMEDOR DE  ALUBIA ROJA” ,  el susodicho se sentó a nuestro lado, no había ni 50 centímetros de separación de mesa a mesa, y recuerdo que pidió un plato de alubia roja de primero y chuletón de segundo, el camarero le sirve el plato y el SUPERVASCO COMEDOR DE ALUBIA ROJA  le dice:
-¡ no¡,¡ llena¡,¡ llena¡.
   El camarero  le hace caso; a los diez minutos el camarero se dispone a retirar el plato y el susodicho le comenta,:

- quiero otro plato de judías.

  El camarero se sorprendió un poco pero al rato le volvió a llenar el plato, le dejo otros diez minutos y se acerco a retirar , de nuevo, el plato, a lo que el “Vasco” le dice:

-  ¡¡¡ no, no ¡¡ quiero otro plato de judías.

  Juan rompió en una carcajada y el Vasco se destornillaba de risa mientras le decía al camarero:

  1. ¡ es broma hombre¡ tráeme el chuletón.

 

   Charlamos un rato con el, salimos  y así empezamos nuestra tercera  y otra vez inolvidable ruta del camino de Santiago.
                                                     
                           

Espero que os haya gustado hay más etapas esta es sólo la primera

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CREO QUE CON ESTAS IMAGENES SOBRAN LAS PALABRAS LA PENA ES QUE POR MUY BUENAS QUE SEAN LAS FOTOS NUNCA SE PUEDE INMORTALIZAR EL MOMENTO VIVIDO
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