2º etapa – saint jean pied de port – Irún- 83 km 6-8-2007
Esta etapa empezó como estaría todo el día lloviendo, por lo que pasamos de ir por el gr 10 como teníamos previsto y fuimos por carretera, empezamos buscando un bar para desayunar después de pasar toda la noche sin pegar ojo, desayunamos, (que fue la primera vez que me tomo una tostada con aceite de girasol) y empezamos camino por carretera como ya he dicho, yo pensaba que en país vasco francés se hablaría mas en euskera que el francés pero no es así casi todos hablan francés, paisajes muy bonitos pero después del día anterior y por carretera no era lo mismo claro, por fin encontré la oveja negra de la que todos hemos oído hablar, claro, no la habíamos visto por que vive en un rebaño en Francia.
Por la carretera nos encontramos con varios sitios de hacer rafting, en uno de ellos preguntamos pero Juanjo no quiso y por no dejarle dos horas no lo hice, aunque la verdad es que me quede con muchas ganas de haberlo hecho, después de estas diferencias de opinión decimos que cuando uno quería ir o hacer algo quedamos en un pueblo y así cada uno hacia lo que quería, creo que estuvo bien sobre todo para dos cabezones que nos gusta hacer lo que nos sale de los huevos





fijaros en el color de los cerdos originales nooooo
No sabíamos donde íbamos a llegar, la verdad es que nunca tenemos previsto donde dormir, más o menos cuando llega la tarde vemos si podemos llegar al siguiente alberge o nos quedamos en el que estamos, llegamos a Hendaya que es la frontera con Irún con España, lo divide un rio, es la única diferencia entre una población y la otra, nos fijamos y luego nos lo confirmaron, en que todos los que cruzan hacia Hendaya Francia van cargados con bebidas y alimentación.

Estos franceses están un pelín colgaos, tienen sindicatos hasta para los pimientos coloraosssssssssssssssss


Preguntando llegamos al albergue que por primera vez es un piso, bueno mejor dicho dos, por lo visto tiraron la casa donde estaban antes y el ayuntamiento mientras les a dejado los dos pisos a la asociación, todo lo que se dice, todo ,lo llevamos chorreando, no mojado si no chorreando lo puesto y lo de las mochilas, no nos paro de llover en todo el viaje, tendimos la ropa aunque no valió para nada, nos tiramos como poco los próximos tres días con ropa mojada, allí conocimos a poli y bego, aunque no fue allí donde cogimos más confianza, también otra pareja que no me acuerdo como se llamaban y al alemán y a Maite, luego me entere que también estaban Isabel y eva, aunque no nos vimos estaban en el piso superior, nos fuimos a cenar con un chaval frances y a tomar un vinillo y a las diez como mandan los canones de los albergues a dormirrrrrrrrrrrrrr


COMENTARIO ESCRITOS POR POLI Y BEGO
Un día a principios de Agosto, Bego y yo comenzamos nuestra peregrinación a Santiago, por la ruta del Norte. Salimos de nuestra casa en Bilbao y nos embarcamos en el tren que va ha Hendaia…es un trayecto por los años 80 por un montón de pueblos antiguamente muy industriales. Y por fin hasta que llegas a la costa de Guipúzcoa, sabíamos que el trazado costero lo íbamos a recorrer a pie y estamos ansiosos por verlo todo. Finalmente llegamos a la estación de Hendaia, y lo primero era sellar nuestras credenciales y ver el otro lado de la frontera.
Nada más llegar al mirador de Hendaya y mientras contemplábamos la maravillosa bahía de Txingurri, nos cayo la tromba de agua del siglo en menos de 50 metros estábamos prácticamente empapados… con las capas puestas nos dirigíamos a la iglesia para poder sellar las credenciales… la iglesia cerrada, ya era tarde y teníamos bastante hambre… Hendaia parecía un pueblo fantasma, Francia no se caracteriza por su ambiente, pero parecía una ciudad dormitorio. A mi que siempre me ha encandilado esa zona estaba aterrado … muy dura se presentaba nuestra peregrinación, pero sabíamos que nos esperaban buenos y malos momentos juntos y ‘palante’.


SEGUIMOS CON LOS COMENTARIOS DE POLI Y BEGO
Al final pudimos sellar en Ayuntamiento y nos comentaron como se estaba deteriorando la ciudad … ya que los productos de consumo eran más económicos en el otro lado de la frontera y los negocios estaban perdiendo clientela, y las casas de esta zona se habían encarecido mucho ya que mucha gente de Irún compraba aquí y luego trabajaban en el otro lado, ya nos fuimos del Ayuntamiento y nos dirigimos hacia algún café para comer algo caliente y entrar en calor, localizamos un café antiguo con aires Euskaldunes y preguntamos si tenían alguna cosa para comer, en ese momento empecé mi curso acelerado de Euskera y a pensar que comer, comer en Francia va ha ser difícil. Un bocadillo de jamón asado y un café fueron nuestras viandas, muy bonito, me gusta mucho pero hay que marchar rápidamente de Francia
Comenzamos a caminar, y cruzamos por el puente frontera internacional y un paseo como por casa, aquel movimiento caótico de antaño ha desaparecido, aunque todavía siguen las pequeñas tiendas de frontera, abarrotadas con los suvenirs del torito y la flamenca, y todos los giris emocionadísimos colapsando las aceras. Continuamos camino hacia Irún por la odiosa N-I, menos mal que la etapa era corta, unos 5 Km., y por fin llegamos al albergue de peregrinos de Irún y allí estaba el hospitalero que un año atrás conocimos en Nájera. Después de alojarnos, nos cambiamos y descansamos un poco luego dimos buen paseo por Irún y la verdad que lo encontramos muy cambiado, muy nuevo y no tan oscuro como años atrás, después de visitar todas las iglesias y monumentos, no dimos un pequeño homenaje en un bar tipo Irlandés que tenia un buena variedad de pinchos, volvimos a intentar la degustación del erizo de mar y esta vez no fue necesario visitar el escusado.
Al anochecer regresamos al albergue, no vaya a dejarnos fuera el hospitalero de Nájera, a nuestro regreso ya estaba el albergue más animado habían llegados mas peregrinos, un poco antes de ir al catre, solemos charlar sobre la etapa del próximo día y nos juntamos en el balcón con un grupillo que cada uno contaba su pequeña experiencia del día o historias varias. Y ahí, conocimos entre otros a, un andaluz y a un madrileño, ambos bicikleteros, Bego y yo tenemos tirria a los bicikleteros, nos echamos una buenas risas, hasta que a eso de las 22:30 llegaron más peregrinos y el hospitalero nos pego el tome de atención, la gente se fue recogiendo del balcón pero todavía algunos nos quedamos un cigarro más, ahí llegaron las panteras de Valencia, dos chicas con una cara de haber andado más de cien kilómetros, nos fuimos al catre pensando pero si esta ruta solo la hacen cuatro frikis y el albergue esta casi petado, pues no, faltaba otro el Valisoletano que ese si que cerro la puerta.
Bueno esto parece el camino francés, nos dijimos pero como tú y yo vamos de campo y playa mañana 16 Km. hasta pasajes y punto, suave, suave que no tenemos prisa, la marabunta ya pasará.
