9ª etapa - Bilbao – Bilbao km -0
13-8-2007






Vamos a llamar a este día 9 etapa por llamarlo de alguna manera, ya que aunque no sea una etapa si esta dentro de lo que es mi camino de Santiago de este año.
Anoche, bueno hace un rato que nos acostamos, pero nos levantamos pronto para ir a buscar al resto del equipo, que está en el albergue, ellos no saben nada de la noche anterior creo que les dimos un pelín de envidia cuando se lo contamos, sobre las 8 nos fuimos a buscarlos fue día de despedidas, los franceses terminaban allí , Eva el médico le dijo que para casa, a máximo también , julio también se fue para casa aunque a los pocos días lo reanudo,antonio seguia,
Nos fuimos a desayunar en casa de poli y bego, Nuria , Eva, máximo, Isabel, y yo, máximo miro en internet para irse a su país y vio que no se podía quedar a comer, desayuno y bego le llevo en su coche a la estación, hicimos tiempo hasta poder entrar en el hotel, yo me fui en bici al hotel y los demás en el autobús,
( se me olvidaba el día anterior llame a Juanjo sabia que la movida del txoco le gustaría y que iban a ir hacia Asturias en estos días, el y su chica, así que desviaron un poco su viaje y quedamos para comer en el txoco )
Al llegar al hotel ya estaban allí los demás, entre con la bici y la verdad es que me daba un poco mal rollo pisar la pedazo de alfombra que hay en la entrada con la bici, las habitaciones no estaban preparadas, nos podían dar otras pero la chica nos dijo que poli y bego habían insistido en que fueran en esa planta, así que esperamos un rato, mientras esperábamos llamo Elí que no sabíamos nada de ella y dijo que contáramos con ella que venía, vino con Sabine, que al final durmió en nuestra habitación, así que al final dormimos 6 , 2 en la habitación doble y 4 en la habitación triple, nos duchamos, nos cambiamos no mucho porque no había mucha ropa que ponerse, menos nuestra Eva que el día anterior se fue a comprarse un pantalón y una camiseta,
¡¡ya sabéis la de Benidorm ¡¡











Bego preparo marmitako muy rico, hubo chorizo, morcilla, y varios aperitivos, normalmente cuando en el txoco se juntan varios grupos, pone un cartel que en la cocina solo entren dos por grupo, ese día estábamos solos a sí que todos en la cocina, cada uno haciendo alguna cosilla, hay una mesa redonda con el centro giratorio que fue la que utilizamos, comimos tomamos café ,hay maquina de café ¡ joder ¡ es que hay hasta el último detalle, es la cocina de un buen restaurante , una máquina para sacar bebidas alcohólicas, de donde nos sacamos las copillas, terminamos muy tarde, se alargo bastante la comida, pero es normal estuvimos muy muy agusto, después nos fuimos a dar una vuelta por Bilbao y poli y bego nos fueron enseñando y explicando la ciudad
¡¡¡ unos anfitriones de la ostia ¡¡¡











Después de dar unas vueltas y tomar unos pelotazos nos fuimos al hotel, charlamos en la habitación, y nos despedimos, muy triste por cierto, pero es lo que hay, la únicas que seguían de este grupo mañana el camino fueron Isabel y Sabine





Al otro día cada uno para su casa, Juanjo y Yoli hacia Asturias de vacaciones, Nuria y yo alquilamos un coche y para los madrilesssssssssss











comentario de isabel
Hoy nos quedamos todos los que habíamos coincidido en el camino y que la mayoría se iban a sus casas excepto yo que seguía.
Lo maravilloso fue cuando llegamos al hotel de cinco estrellas que nos habían reservado la pareja de Bilbao, poli y bego creíamos que era broma, después de albergues y duchas rápidas, la anécdota del día fue cuando un compañero que iba en bici llegó con su bici a la recepción del hotel y la recepcionista le informó que le recogería la bici el botones. Era un cuadro para verlo. Comiendo en un Txoco durante todo el día y disfrutando del momento.








un pensamiento de isabel
Está claro que el camino cambia, de eso estoy totalmente convencida, no es que vengas transformada, pero si hay algo dentro de ti que es diferente, no sabría como explicarlo, lo mejor es hacerlo y experimentar todo lo que te sucede, la gente que conoces, los lugares tan sorprendentes que ves y los buenos ratos con gentes desconocida que jamás piensas que puedas pasar con personas que no conoces de nada, haces una familia en los albergues cuando llegas, todos se preocupan por el de al lado sin pensar en uno mismo, y esa sensación de satisfacción es inmejorable.

No pongo fin porque creo que mientras alguno de nosotros de alguna manera estemos en contacto este camino no habrá terminado y seguirá vivo